Granja de Renos

Hoy nos tocaba nuestra primera actividad en Luosto, excursión hasta una granja de renos y luego un paseo en un trineo tirado por estos animales. La mayoría de los renos de Finlandia están en el norte del país, en Laponia, donde hay mucha tradición de cría de estos animales. Esta tradición viene del trato que a los renos daban los indígenas lapones, los sami hace muchos siglos. El pueblo sami usó durante años el reno como comida (carne y leche) o como abrigo (su piel para chozas y abrigos) y hoy en día siguen usando los renos como parte de su economía, ya que crían, pastorean y comercializan productos de renos.

Después del desayuno en el hotel caminamos hasta el centro del pueblo, lugar en el que estaba la empresa con la que habíamos contratado varias actividades para estos días, Lapland Safaris. Allí nos unimos al grupo con el que haríamos la excursión. El camino hasta la granja lo hicimos en moto de nieve. La ruta fue muy bonita pero claro, teniendo tan reciente la excursión de ayer, pues no es comparable porque tardamos apenas unos 15 ó 20 minutos en llegar a la granja. Cuando llegamos a la granja estuvimos dando un paseo, viendo a los renos que estaban en los cercados. Había unas cajas con pienso y podías cogerlo y dar de comer a los renos. Toda una experiencia verles comer de tu mano tan tranquilos.

 Alimentando renos Alimentando renos

Luego fuimos  a dar el paseo en trineo de renos. Hubo un malentendido (bueno, un problema de traducción en el folleto en español) y al final no pudimos conducir nosotros los trineos, como pensábamos, sino que tuvimos que ir sentaditos en una caravana de trineos. No era lo que yo esperaba, pero bueno, fue bonito de todos modos. Una estampa muy navideña como todo lo que estamos viviendo en estas tierras laponas.

Trineo de renos

Después del paseito, el guía de la granja nos estuvo explicando curiosidades sobre los renos, por ejemplo, cómo los van criando y educando para que puedan llegar a tirar de los trineos mansamente. Vimos crías, machos jóvenes y renos ya amaestrados, y nos enteramos de que no están siempre en la granja, sino que los sueltan en ciertas épocas del año y luego hacen verdaderas batidas para recuperarlos, y en función de las marcas de cada reno, repartirlos entre sus criadores. Muy curiosa toda la cultura y la tradición que hay en torno a estos animales.

Trineo tirado por renosCuando terminamos la charla, nos invitaron a un zumo y unos dulces en la cafetería de la granja, donde entramos en calor y descansamos un ratito. Y ya tomamos el camino de vuelta, de nuevo en moto de nieve, hasta la oficina de Lapland Safaris.

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De allí nos fuimos al hotel y nos pusimos a buscar un sitio donde comer. Nos decidimos por un restaurante que aparecía con muy buena crítica en la web de Luosto y donde muchos recomendaban comer las meatballs (albóndigas, vamos), el Ravintola Luoston Kerttuli. Y allá que nos fuimos. Pedimos unos entrantes lapones muy ricos y luego las tradicionales meatballs. Personalmente ha sido la primera (y creo que última) vez en mi vida que he pedido albóndigas en un restaurante. Vale, estaban ricas, pero no era para tanto, creo yo. Aún así hemos comido muy bien, tranquilitos, con vino, calentitos y en un ambiente muy agradable.

Hemos salido de allí a las seis de la tarde y hemos estado el camino hasta el hotel jugando con la nieve, tirándonos bolas de nieve y revolcándonos por la nieve recién caída. Nos hemos divertido mucho, pero hemos llegado agotados. De hecho, nos hemos duchado, yo he estado un rato en la sauna, y al final hemos decidido cenar algo suave con lo que teníamos en la habitación y descansar para mañana, que nos toca día intenso.

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