¡Una AURORA! Ski de fondo y paseo nocturno

Pues sí, anoche vimos ¡UNA AURORA BOREAL! Pequeñita, desde la ventana de nuestro hotel, mientras nos vestíamos para salir a la noche a buscar auroras porque ya había pasado la medianoche. Nos llegó un mensaje de alarma de auroras y a Jose se le ocurrió mirar por la ventana. Me llamó corriendo, apagué la luz de la habitación y llegué justo a tiempo para ver un humo verde clarito ascender por el cielo. Fueron apenas 10 segundos, ¡pero vaya 10 segundos! Es una imagen que se me quedará grabada para siempre.

Enseguida salimos a buscar más pero no hubo suerte. Después de más de una hora de espera decidimos volver al hotel y asumir que nuestra pequeña aurora sería la única que veríamos por el momento. Pero al menos hemos visto una y estamos muy contentos por eso.

Foto nocturna, sin aurora

Hoy por la mañana teníamos tiempo para levantarnos un poco más tarde, desayunar sin prisas, empezar un poco la maleta (mañana salimos tempranísimo) y jugar un rato con la nieve alrededor del hotel. Yo hasta he hecho un mini muñeco de nieve, jiji.

A las 14h teníamos un cursillo de dos horas para iniciarnos en el ski de fondo. Yo siempre he sido bastante reacia a practicar esta modalidad del ski, ya que me encanta el ski alpino y veía el ski de fondo un poco aburrido y bastante cansado. Pero a Jose le apetecía probarlo y llevaba dándome la lata todo el viaje así que ayer fuimos a Snow Games y contratamos la actividad para hoy.

Y la experiencia me ha encantado, he disfrutado muchísimo. Ha sido agotador, en eso no me equivocaba, pero también ha sido muy divertido. Al principio me costó un poco coger el ritmo pero en cuanto le pillé el truco parecía que no era la primera vez que hacía ski de fondo. A Jose le costó más, la verdad, porque no conseguía mantener bien el equilibrio y como echaba el peso hacia detrás se cayó bastantes veces de culo, y algunas de lado. Pero se levantó siempre, y siguió intentándolo. Al final se tiró por las cuestas sin caerse y avanzó bastante bien, aunque se cansó antes que yo después de tantas caídas y levantadas, así que la última parte de la clase la hice yo sola con el monitor. Me explicó cómo dar pequeños saltitos, y hasta cómo subir las cuestas casi corriendo, pero estas dos cosas me costó pillarlas. Al final conseguí dar los pequeños saltos un rato, pero lo de correr cuesta arriba tendrá que esperar a la próxima experiencia porque no había manera.

Nuestros pinitos con el ski de fondo

Después del ski, nos cambiamos y nos fuimos a comer al Bistro de nuevo. Nos pedimos de entrantes carpaccio de reno y un salmón ahumado “salt and sugar”. Muy ricas ambas cosas. La verdad es que la cocina lapona no es una maravilla pero tiene sabores curiosos.

A las 20h, en el auditorium del Hotel Luostotunturi, tuvimos la charla explicativa sobre las auroras boreales. Nos la dio una experta del centro de interpretación de auroras boreales (The Aurora House) que está a unos 40 km de Luosto. Fue muy interesante todo lo que nos contó. Como la explicación científica de este fenómeno o por ejemplo que cada aurora dura entre unos segundos y pocos minutos, aunque en una misma noche podemos tener cientos de auroras si hay mucha actividad del “viento solar”.

Después de la charla teníamos una hora libre hasta el paseo nocturno así que nos fuimos a nuestro hotel,  nos vestimos con la equipación invernal para ir bien abrigaditos a la excursión y volvimos al Luostotunturi. El paseo lo daríamos nosotros dos con el guía y con Sandra, una chica de Barcelona, aficionada a las fotos y sobre todo a las auroras boreales. Fue un paseo muy agradable, por la zona del lago Ahvenlampi. Una vez más disfrutamos del silencio de la noche, de los paisajes nevados iluminados sólo por la luna llena y del crujir de la nieve bajo nuestros pasos.

Luego nuestro guía nos llevó a una especie de refugio abierto pero techado donde preparó un fuego y calentó ¿cómo no? berry juice para los cuatro. Estuvimos charlando de mil cosas a cual más interesante. Sandra nos contó que en agosto había estado en Groenlandia y que había visto muchísimas auroras, que había sido una pasada. También nos animó a ir a Nueva Zelanda en agosto, según ella tampoco hace tan mal tiempo. Nos enseñó algunas de las fotos de auroras que había hecho y la verdad es que eran impresionantes. Se notaba que le apasionaban ambas cosas, las fotos y las luces del norte.

Por cierto que ella nos contó que había contactado con la empresa local de la que hablábamos ayer (Kairankutsu), y que le propusieron hacer una ruta fotográfica por la zona. Una pena que no hubiéramos sabido de esa posibilidad, porque seguro que nos habría encantado.

No paró de nevar apenas en todo el tiempo que estuvimos de paseo y en el refugio así que tampoco tuvimos hoy suerte y no pudimos ver ninguna aurora, porque el cielo estaba totalmente encapotado. Aún así pasamos un rato muy agradable durante el paseo y durante la charlita junto al fuego.

Foto de Sandra

Ya en el hotel tocaba terminar la maleta y acostarse, que mañana el Skibus pasa por el hotel sobre las 6.40 aproximadamente y hay que estar preparados. Nos han dado en el hotel una bolsita de desayuno súper completa así que al menos hambre no pasaremos. Nuestro vuelo no sale de Rovaniemi hasta las 13.50 pero el siguiente bus tiene hora de llegada a las 12.50 y no podemos arriesgarnos. Por cierto que la pareja de españoles también cogerá el mismo Skibus y el mismo avión que nosotros, así que genial porque mañana compartiremos el viaje con ellos.

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