Les Luthiers: Lutherapia

Fin de semana completo que hemos tenido y que ha acabado con el espectáculo de Les Luthiers esta misma noche en al Auditorio Alfredo Kraus. Pero nuestro fin de semana empezó el viernes con la visita de Nano y Mayte, que estuvieron hasta hoy con nosotros. El viernes por la tarde, después de dejar las maletas en casa bajamos hasta Maspalomas para dar un paseo por allí y luego cenar por la zona. No nos veíamos desde las vacaciones de Navidad, así que aprovechamos el paseo y la cena para ponernos al día.

El sábado, después de un paseo a media mañana por Melenara, nos fuimos a Tafira para almorzar en “El Zarcillo“, que le teníamos ganas desde hacía un tiempo. Nos encantó el sitio, la comida, el trato. Muy recomendable. Escogimos una opción con la comida de maridaje, que consistía en que nos servirían 3 vinos durante el almuerzo y 1 más dulce para los postres. Los vinos que nos pusieron fueron; un vino blanco del Penedés “Miranius“, cultivado según los principios de la agricultura ecológica y biodinámica, un tinto de La Rioja Alavesa “Cifras“, fermentado en depósitos de hormigón y un tinto de la Sierra de Málaga “Botani“, que a mi, personalmente, fue el que más me gustó. La sobremesa ya fue en casa y por la noche vinieron Caty y Valentín para cenar, tomarnos algo y charlar. Una velada de lo más agradable y divertida.

 María con Mayte y Nano en Melenara  Opción Maridaje Decoración original de El Zarcillo

Hoy aprovechamos la mañana para dormir un poco más de la cuenta, desayunar y acompañar a Nano y a Mayte al aeropuerto. Visita corta pero intensa, puede que hasta verano ya no nos volvamos a ver 🙁 . Por la tarde teníamos Les Luthiers, que han estado unos 10 días por Las Palmas y aprovechamos para ir a verlos por segunda vez. La verdad que la primera vez que los vimos nos gustaron, pero no nos encantaron. Esta vez estuvo mejor, la representación de Lutherapia nos llegó más y nos reímos bastante con la terapia psicoanalítica que el psicólogo realiza al paciente y que va dando lugar a los diferentes números del espectáculo.

Después de Les Luthiers fuimos a cenar con Amaya, Carlos y René, que también habían estado en el Auditorio. Cenamos en Burabo Izakaya, una taberna japonesa que está en la Plaza de la Música y que nos habían comentado que está bastante bien. La verdad que nos gustó a todos mucho el sitio, seguro que repetiremos, ya que organizan jornadas gastronómicas de países diferentes.

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